Hoy me animado a subir a la segunda cumbre de los Vosgos, el Hohneck (1363 m), para ver in situ la nevada caída con la entrada fría de estos dos últimos días. La nieve caída no ha sido nada del otro jueves, pero con lo que no contaba es con la fuente ventisca del norte que hoy ha estado azotando las crestas todo el día, limpiando toda la nieve de algunas zonas y acumulándola en otras. La sensación de frío era sencillamente bestial, con temperatura ambiente en la cumbre de -6ºC y viento sostenido de 40-50 km/h..... Buaffffff .... Hacía tiempo que no vivía nada parecido!
Os pongo aquí unas cuantas fotos, tomadas a toda prisa porque se me congelaban las manos en cuanto me quitaba los guantes para disparar. Brutal!
Este es un mapa de la zona, con mi ruta (Gérardmer-Hohneck) señalada en amarillo:
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La verdadera amistad es como la sangre: acude a las heridas sin que la llames.
Empecé la ruta a media mañana en el pueblo de Gérardmer, que se encuentra a 665 m, a orillas de un bonito lago de origen glaciar. A esta cota ya estaba todo el suelo nevado, aunque el espesor no pasaba de 2-3 cm:
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La verdadera amistad es como la sangre: acude a las heridas sin que la llames.
Parte de la excursión (los primeros 3 km) la hago en coche, para ganar tiempo. Desde el mirador llamado Roche du Diable, descubrimos esta vista del lago de Longemer (el que viene a continuación del de Gérardmer):
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La verdadera amistad es como la sangre: acude a las heridas sin que la llames.
Me adentro por un camino forestal absolutamente solitario y sin traza alguna abierta en la nieve: es el "Sentier des Mulets", que se supone que en 50 minutos debe llevarme a la cumbre del Hohneck. Genial!
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La verdadera amistad es como la sangre: acude a las heridas sin que la llames.
A partir de ahora la gozada nivosa será total. Viento en calma (poco imaginaba lo que me esperaba en la cresta) y explosión de magia blanca por todos lados:
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Al salir del bosque y alcanzar la cresta, cambio de decoración. El viento se empieza a dejar notar. Por si fuera poco, los puñeteros stratus no se disipan y me ocultan buena parte de la vista del valle:
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